La Biblia
establece un plan divino, que como vemos cercana la segunda venida de Jesús, su
reino crecerá alrededor del mundo y su reino se mostrará gracias a la
abundancia de los inconversos, pues la utilizará para bendecir y para traer el
reino a los pobres, perdidos, desechados y al más inaccesible. Este plan debe involucrar de seguro a cada
miembro del cuerpo de Cristo para salir y hacer su parte en este plan y para
captar la abundancia del inconverso y así encender la extensión del Reino.
La primera razón
de este cumplimiento del tiempo de la transferencia de la abundancia es que
antes de la segunda venida de Jesús, el Reino de Dios crecerá en cada grupo
étnico del mundo y seguramente será multiplicado en billones de personas. Por ejemplo, Jesús mismo declara que antes
de que su regreso a la tierra, el evangelio se predicará de una manera
imparable incluso a las partes extremas de la tierra, Mateo 24:14 “Y será predicado este evangelio del reino
en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el
fin.”
Estamos viviendo
en los días donde la Escritura se está imponiendo en el mundo por sobre el
marxismo y el comunismo, que han sido retumbados por el evangelio, pero el
Islam está próximo al cristianismo en cuanto al crecimiento, ambos casi en un
índice de sobre 100.000 al día y continuará creciendo hasta que alcance todos
los rincones del mundo. La segunda
razón de esta transferencia de abundancias en el tiempo final es que el cuerpo
de Cristo logrará su herencia y rechazará acomodarse a la pobreza, gozará de la
prosperidad como de un derecho legitimo.
Por ejemplo, Efesios 5:25-27 dice: “Maridos, amad a vuestras mujeres,
así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para
santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la
palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no
tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin
mancha”.
¿No es la pobreza
una mancha, una arruga y un defecto que deben ser quitada del cuerpo de Cristo
antes de unirse a su novio? ¿No habrá
una iglesia prospera, victoriosa y exitosa que espera saludar a su Señor cuando
éste venga en gloria?
Si comparamos
Mateo 24:14 y Efesios 5:25-27, de ambos podemos decir que mientras nos
proyectamos hacia los tiempos finales y a la segunda venida de Cristo se está
preparando una iglesia prospera y cristianos prósperos que avanzan por todo el
mundo, llegando a cada grupo étnico, para que al implantar el reino de Dios
consigan también llegar a ser los más grandes y los más ricos. El dinero que ingresará al reino de Dios, en
esta tierra, será a expensas de los incrédulos e insensatos en la fe y así como
consiguieron ahorrar dinero, ahora se les escurrirá bajo la influencia del
pueblo de Dios, como veremos en las
Escrituras siguientes que tocan este tema:
Proverbios 13:22
“La riqueza del pecador está guardada para el justo”.
Proverbios
28:8 “El que aumenta sus riquezas con
usura y crecido interés, para aquel que se compadece de los pobres las
aumenta”.
Eclesiastés
2:26 “Porque al hombre que le agrada,
Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y
amontonar, para darlo al que agrada a Dios”.
Se ha argumentado
previamente que la Biblia revela que Dios es el dueño soberano de todo en el
universo, incluyendo toda la gente y el dinero que posean. Mediante la transferencia de la abundancia
del tiempo final, el dinero volverá a su dueño legítimo y mientras que eso no
suceda, Él comisiona a sus hijos para que lo administren en su favor. El profeta Isaías, muy adelantado a los
tiempos, en no menos de 4 porciones habla de una iglesia que al final de las
edades recolecta la abundancia de las naciones..
Isaías 60:5
“Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón,
porque se haya vuelto a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones
hayan venido a ti”.
Isaías
60:11 “Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de
noche, para que a ti sean traídas las riquezas de las naciones y conducidos a
ti sus reyes”.
Isaías 61:6 “Y
vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis
llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes”.
Isaías 66:12
“Porque así dice Jehová: He aquí que yo
extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente
que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las
rodillas seréis mimados”.
En Éxodo 36: 1-7,
Dios quiso establecer parcialmente su reino en la tierra a través de la
construcción del Tabernáculo, en el cual vemos que a mucha gente que daba se le
dijo que pararan pues ya había sido dado demasiado dinero. Ahora que estamos viviendo bajo un nuevo y
mejor pacto, y vemos el establecimiento del Reino de Dios en la tierra cada vez
mas completo, de seguro los días venideros estarán marcados por la gran
cantidad de personas que aportarán para la obra de Dios y también les será
dicho a esa gente que pare de dar.
Ciertamente en
los próximos días el cuestionamiento no será como conseguir financiamiento para
la obra de Dios, sino en hallar a las personas idóneas con el carácter e
integridad para saber administrar la montaña de dinero que vendrá cada vez más
creciente. El texto de 2ª Corintios 8:4
describe a los cristianos de Macedonia: “pidiéndonos con muchos ruegos que les
concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos”. Este tipo de dadores ¿no vendrá a comparar
como norma de excepción al cuerpo de Cristo de los días presentes y por venir?